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20/01/2023

¿Qué es motricidad fina y cómo mejora con actividad física?

El desarrollo de la motricidad fina asegura la autonomía e independencia de los seres humanos. Aprende cómo fortalecerla en los niños a través de la actividad física y sus beneficios.

 

La principal finalidad de la motricidad fina es el desarrollo de las capacidades de los niños, que les permitan adquirir mayor libertad y confianza en la ejecución de sus labores diarias. Para este caso, la actividad física no solo es una excelente herramienta para mejorar la salud integral de tus hijos, sino para fortalecer estas habilidades. 

¿Qué es la motricidad fina? 

La motricidad fina se refiere a la capacidad que tienen las personas de realizar movimientos naturales, pequeños y precisos utilizando las manos y las muñecas. Esto con el fin de agarrar, sostener, alcanzar, cargar, soltar y utilizar de forma adecuada diversos objetos.  

Sin embargo, esto no solo implica el movimiento de las manos, sino el desarrollo de otras áreas como la visión, para que el ser humano sea capaz de coordinar sus funciones musculares, neurológicas y esqueléticas. Cuanto más progrese una persona en el fortalecimiento de estas habilidades, serán altamente precisas la destreza, planeación y ejecución de diversas tareas. 

 

Motricidad fina y actividad física 

Mamá e hija arman figuras y juegan con las manos para mejorar su motricidad fina 

 

El camino hacia el desarrollo de la motricidad fina inicia con la aproximación sensorial. Siendo bebés, es común que antes de llevar algún elemento a la boca lo toquen, observen y perciban su olor. Para los niños que ya han explorado y fortalecido diferentes habilidades a través de la pintura, dibujo, juegos con piezas, rasgado y recorte de papel, la actividad física es el siguiente paso. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se refiere a cualquier movimiento que realice una persona y que genere algún gasto de energía. Es decir, desde el trabajo moderado (caminar), hasta el de intensidad (correr), se les considera actividad física. Para los niños mayores de cinco años se sugiere realizar 60 minutos al día e incluir tres veces a la semana ejercicios aeróbicos que fortalezcan músculos y huesos. 

Esto implica un gasto de calorías alto, que se compensa a través de una alimentación balanceada, hidratación y descanso adecuados. Recuerda que para estos momentos MILO® es tu gran aliado. Incluye esta bebida deliciosa y con un importante contenido de nutrientes en el desayuno de tus hijos para ayudarlos en su crecimiento y desarrollo, así como a iniciar cada día con toda la energía que requieren. 

 

Juegos para mejorar la motricidad fina 

 

En efecto, los juegos también se consideran actividad física mientras impliquen movimiento. Esta tiene importantes beneficios para los niños: mejora el razonamiento y aprendizaje; reduce el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles; beneficia la salud física y mental; ayuda a su crecimiento y desarrollo adecuados.  

De acuerdo con su edad y capacidad mental y física, a los niños se les estimula para desarrollar estas habilidades. En este caso, te mostramos cinco ideas para que tus hijos fortalezcan su motricidad fina desde los juegos y las actividades divertidas: 

1. Juegos con pelotas: 

 Pelotas de diferentes colores para jugar con niños y fortalecer su motricidad fina 

 

Utiliza pelotas de diferentes materiales. Inicialmente deben ser blandas para realizar actividades como arrojar y recoger. Puedes practicar primero con tu hijo y luego marcar un punto de lanzamiento y un blanco o disponer de una canasta para encestar. Posteriormente, esto nos lleva a las practicas deportivas, que también es una buena actividad para mejorar sus habilidades motrices. 

2. Actividades con las manos: 

Empieza por interpretar junto a tus hijos rondas infantiles. A través del canto y los aplausos se fortalecen la coordinación y la interpretación. También puedes realizar con ellos juegos con palmas o hacer figuras de animales con las manos para proyectarlas como sombras. Esto contribuye a fortalecer su capacidad de relacionamiento social, concentración y a mejor su percepción sensorial. 

3. Juegos con piezas: 

No se limita a armar una figura. Es ideal combinarlos con un ejercicio que implique desplazase de un sitio a otro. Por ejemplo, puedes dejar las piezas en el extremo de una habitación e indicarle a tu hijo el “espacio de construcción” en una esquina diferente. En un punto más avanzado, realiza proyectos de ensamblaje con legos o rompecabezas, incrementando el nivel de dificultad con el avance del tiempo. 

4. Actividades con brazos y piernas: 

Etiqueta P: Con los niños de menor edad, empieza interpretando rondas que combinen zapateos con palmadas en las que deban extender completamente sus brazos en diferentes direcciones. Otra idea es desafiarlos a hacer figuras de número o letras utilizando todo su cuerpo. Para los mayores, el baile y el ejercicio físico que incluyan estiramientos y aeróbicos son una gran actividad para fortalecer su motricidad fina. 

5. Actividades con los dedos 

Etiqueta P: Pintar con los dedos, moldear plastilina, marionetas o enhebrar cuentas ¿En dónde dejamos la actividad física? Depende de tu creatividad. Por ejemplo, rétalo a un juego de clasificación: riega una pila de objetos pequeños en el centro de la habitación y a los lados ubica tazones, entrégale a tu hijo unas pinzas e indícale que recoja las piezas y las ponga en cada recipiente por color.  

 

¿Por qué es esencial el fortalecimiento de la motricidad fina? 

Niña pinta y dibuja en casa para potenciar su motricidad fina

 

Es esencial para que los niños desarrollen autonomía e independencia.  Diariamente sus destrezas mejorarán y adquirirá hábitos nuevos para ser capaz de desenvolverse en su entorno. Además, el desarrollo de las habilidades le permitirán efectuar con exactitud y armonía acciones con un sentido útil, es decir, que tienen una finalidad y no son involuntarias o no controladas. 

Por ende, es importante que estimules la motricidad fina de tu hijo a través de diversos ejercicios, de manera que logre perfeccionar su orientación espacial; postura y equilibrio; coordinación óculo-manual, es decir, la coherencia entre el ojo y la mano; conciencia de sí mismo; capacidad de percepción y procesamiento de la información.  

De esta manera, pueden efectuar actividades que van desde comer, vestirse y bañarse por sí mismos, hasta la realización de sus deberes académicos y de casa. No olvides que MILO® siempre estará para respaldar a tus hijos tanto en las tareas más sencillas como en las de trabajo arduo. 

También los acompañará en sus comidas principales y los refrigerios. Que no falte en la lonchera de tu hijo un práctico MILO® en cajita. Es excelente para consumir como snack o luego de una actividad física exigente. 

¡MILO® te da energía, la meta la pones tú! 

 

Fuentes: 

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1815-76962019000200222 

https://www.irflasalle.es/que-es-la-motricidad-fina/  

https://www.elisaribau.com/motricidad-fina-actividades-ejercicios/