¿Qué pasa si nos saltamos el desayuno?

¿Qué pasa si nos saltamos el desayuno?

Cuando tu hijo se despierta en la mañana, viene de un ayuno prolongado, muchas veces superior a las ocho horas. Por eso es muy importante que la primera comida del día se realice diariamente, sin excepción. Es clave que el desayuno sea siempre completo y balanceado.

A veces el apuro de las mañanas hace que olvidemos desayunar o que demos prioridad a otras actividades, pero este olvido le puede costar muy caro al organismo, por eso te contamos esas tres cosas que le pasan al cuerpo cuando nos saltamos el desayuno y que, seguramente, no sabías.

Bajan los niveles de glucosa

A veces pensamos que tomar un vaso de jugo o de leche es suficiente para cubrir el desayuno. Sin embargo, tanto para niños como para adultos, esta comida debe ser balanceada y completa. Es decir, debe contener al menos un lácteo, una fruta, una proteína y un carbohidrato, de esta manera se puede considerar que las necesidades alimenticias para esta comida serán cubiertas. Si no tomas un desayuno completo, o simplemente no desayunas, tu cuerpo presentará niveles bajos de glucosa, que es la principal fuente de energía que se obtiene de la alimentación. Si estos niveles se alteran, las células no van a tener el ‘combustible’ necesario para realizar las funciones básicas del cuerpo, entonces el metabolismo se va a poner lento y se van a presentar síntomas como dolores de cabeza, mareos y debilidad.

niveles

Cerebro ‘dormido’

Como mencionamos en el punto anterior, la alimentación adecuada y a tiempo permite que las funciones corporales se den correctamente y el cerebro no escapa a esta condición. Por eso, saltarse el desayuno no le permitirá a tu hijo aprender durante las clases o cumplir con las actividades escolares, pues le faltará energía para hacerlo. Adicionalmente, se ha comprobado que al no consumir la cantidad necesaria de alimento en la primera comida de la mañana, hará que en la tarde, el cerebro quiera suplir esa falencia y empiecen a producirse ‘antojos’ de consumir alimentos ricos en grasas y azúcar alterando no solo el ritmo normal de las comidas, también, en caso de que esto se dé prolongadamente, se puede presentar un aumento en el peso corporal.

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Malos hábitos alimenticios

En la edad escolar los niños son esponjas. Toman del ambiente todo, lo aprenden y se lo apropian, por eso, crear buenos hábitos alimenticios en esa edad es muy importante. Entonces es clave que, como mamá, enseñes a tu pequeño la importancia de una alimentación balanceada y en los horarios apropiados. Crear la costumbre del desayuno puede traerle a tus hijos grandes beneficios en cuanto a comportamiento, pues le enseñará a respetar horarios, establecer rutinas y dar prioridad a la salud. Además, ayudarás a que mantenga estos hábitos por el resto de su vida.

habitos

Como viste, desayunar es fundamental en el desarrollo apropiado de tu hijo. Por eso es recomendable que cumplas con los requerimientos nutricionales que el desarrollo físico y mental de tu demandan. Recuerda darle siempre un desayuno completo en el que puedes incluir MILO® ACTIV-GO® que gracias a que está enriquecido con vitaminas y minerales le brindará a tu hijo nutrientes muy importantes para su crecimiento y para que pueda tener la energía necesaria para cumplir con sus actividades diarias.