Pequeños cambios, grandes loncheras

Son muchos los niños que dejan al menos un alimento en la lonchera, haciendo que las mamás se sientan intranquilas por no saber cuál pueda ser la causa. Por eso y porque sabemos que no es tarea fácil descubrir estos motivos, te traemos algunas soluciones para que tomes nota.

Dale un toque especial: hay loncheras que sin darnos cuenta no resultan apetitosas para tu hijo, por ejemplo un sándwich con solo jamón y queso, este podrías mejorarlo agregando aderezos como mayonesa light, hummus o mostaza. ¡Lo sorprenderás!

Prepara alimentos más prácticos: lo que pongas en la lonchera debe ser fácil de comer, pues en algunos casos los niños terminan con las manos pegajosas o ensuciando su uniforme con frutas como la naranja y el mango. Una de las formas para evitar esto en el caso de la naranja es quitando la cáscara y cortando en pedacitos la fruta.