DANIELA ZAPATA

Clavadista

Una niña que no le teme a las alturas, una deportista que salta por sus sueños.

Muchos decían que 9 años era una edad muy avanzada para convertirse en clavadista, Daniela pensó lo contrario, lo intentó y aprendió que nunca es tarde.

 

Ha subido escaleras por más de 5 años, para dejarse caer a una piscina y volver a subir de nuevo, cada salto le enseña que con constancia todo es posible.

 

3 horas de entrenamiento cada mañana antes del colegio y otras 3 más en la tarde, le enseñaron que los grandes retos necesitan grandes sacrificios.

 

Un día su peroné no aguantó más y se rompió, lo mismo pudo pasar con sus esperanzas, pero Daniela aprendió que cada tropiezo la hace más fuerte.

 

Después de pasar 6 horas al día durante muchos años sobre la plataforma de clavados, Daniela ganó sus primeras 3 medallas de oro y la posibilidad de representar a su país en Kazajistán, aprendió que con disciplina y esfuerzo nada, pero nada es imposible.

En las canchas se forma una nueva generación con el poder del deporte y la energía de MILO®.