A comer: claves para preparar un desayuno balanceado

Un desayuno balanceado es clave para el rendimiento diario de tus hijos. Asegúrate de prepararle comidas completas que le aporten la energía y los nutrientes esenciales que necesita para desarrollar todas sus actividades diarias. Te enseñamos cómo lograr el balance ideal para empezar bien el día.

La alimentación adecuada es muy importante para el correcto desarrollo de tus hijos porque además de darle todas las vitaminas y minerales que necesita, un desayuno adecuado ayuda a fortalecer la capacidad de aprendizaje, le da energía y fuerza para llevar el día y reduce el riesgo de sufrir de obesidad infantil.

Un desayuno balanceado debe aportar hierro, calcio, zinc, vitamina C, vitaminas del complejo B, fibra, entre otros nutrientes y debe estar compuesto por cereales, frutas, lácteos, carbohidratos y grasas. Por esta razón, es importante que dediques un rato del día para planear lo que vas a preparar. Sigue esta sencilla guía de alimentos y juega con ellos para crear menús diferentes que sean ricos y nutritivos.

 

Calcio para huesos fuertes

 

Este es uno de los nutrientes que más necesita el cuerpo y es esencial para que tus hijos tengan huesos y dientes fuertes. El calcio se puede encontrar en la leche, el queso, el yogurt, entre otros. Procura incluir en los desayunos uno a dos alimentos que contengan este componente. Para lograrlo, puedes preparar una taza de fruta con melón, durazno, trozos de piña, uvas, fresas, granola con almendras y un vaso de yogurt y puedes acompañar con una porción pequeña de queso

 

Hierro para los niños y su desempeño intelectual

 

Este elemento es esencial para el crecimiento de los niños, además, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y es indispensable para el desarrollo del cerebro. Las principales fuentes de hierro son las carnes rojas, el pollo y el pescado. Para preparar un desayuno rico en este mineral puedes hacer un crepe de pollo, un vaso de MILO® caliente y una porción de papaya.

 

Zinc para un crecimiento saludable

 

El zinc es uno de los minerales más importantes para la alimentación de tu hijo. Este elemento es clave para el desarrollo integral en los niños. La carencia de este mineral puede ocasionar desnutrición, anorexia, retraso en el crecimiento y enfermedades respiratorias. El zinc se puede encontrar en los cereales, la carne, el pollo, el pescado, la soya, los lácteos, las legumbres y las nueces, entre otros. Una buena opción para un desayuno rico en zinc es una taza de avena disuelta en leche o yogurt con nueces, almendras y una porción de queso.

 

Carbohidratos para la energía

 

Agregar carbohidratos en la dieta de tu hijo es muy importante. Este componente es la principal fuente de energía y junto con los demás nutrientes, ayuda a complementar el desarrollo de los músculos, huesos y otros tejidos en los niños. Los carbohidratos se encuentran principalmente en los cereales, el arroz, el pan, los granos y los tubérculos, por eso te recomendamos preparar unos huevos criollos con maíz y acompañarlos con un vaso de MILO® caliente y banano en trozos para darle a tus hijos los carbohidratos necesarios para empezar su día con mucha energía.

 

Grasas para transportar las vitaminas

 

Las grasas son indispensables en las dietas de los niños porque son el canal principal para el transporte de las vitaminas A y D, las cuales son muy importantes para reforzar el sistema inmunológico y favorecer el crecimiento y la reparación de los tejidos. Algunas de las fuentes principales de grasas saludables son el aceite de oliva, el aceite de canola, el aceite de soya y los frutos secos. Una buena opción para un desayuno rico en grasas saludables es un sándwich de mantequilla de maní o unos huevos revueltos preparados con aceite de canola.

 

Agua para la hidratación

 

El agua es importante no solo para mantener a tu hijo hidratado sino que además elimina las sustancias tóxicas del cuerpo y facilita el transporte de vitaminas B y C, ideales para mantener en buen estado el sistema nervioso y reforzar su sistema de defensas. Es importante que tu hijo tome agua durante todo el día. Incúlcale este hábito y así se acostumbrará a tomarla con regularidad.

Ten en cuenta estas recomendaciones y empieza a darle a tus hijos un desayuno balanceado todos los días que les permita estudiar, concentrarse y tener fuerzas para jugar.